
Cito un artículo de opinión que se publica este fin de semana en Siglo XXI.
“Pretender un estatuto social a la homosexualidad equivale a confundir las cosas.”
“El matrimonio (uno con una y para siempre, abiertos a la vida) es parte de lo programado por la naturaleza para que funcione bien la sociedad. El llamar matrimonio a la unión homosexual (entre otras cosas) hace daño a todos, porque convierte el casarse (base de la familia y de la sociedad) en algo poco fiable, dada la lógica y comprobada inestabilidad de las uniones homosexuales: éstas no son matrimonio.”
(…)
“Más dramático es pretender que puedan adoptar niños.
Baste ahora considerar que la adopción está pensada en beneficio del adoptado; y las uniones homosexuales son incapaces, de por sí, de proporcionar al niño adoptado el ambiente de una familia, es decir, el amor paterno y el amor materno que el niño necesita. Razonablemente desestabilizará sus puntos de referencia sobre la persona, la sexualidad y su futuro.”
Pregunto: ¿Es la "naturaleza" la que nos impone el matrimonio heterosexual? ¿El matrimonio "gay" es en verdad un disolvente social? ¿Las relaciones homosexuales son por "naturaleza" inestables? ¿Es preferible un niño abandonado en un orfanato a ser adoptado por una pareja homosexual? ¿La igualdad ante la ley permite que se le de trato distinto a las parejas heterosexuales y homosexuales?
Roberto Blum