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viernes, 9 de octubre de 2009

Justicia


Summum jus, summa injuria: El derecho estricto es la mayor injusticia. Esta es una frase tomada de Cicerón de su obra De Oficiis (Sobre los deberes), en la que el gran orador no hizo más que transcribir un antiguo proverbio romano.

Otro autor latino, Publio Terencio (185-159) a.C. nos advierte: jus summum saepe summa malitia (el derecho estricto frecuentemente es extrema malicia). Esta frase da a entender que la interpretación y aplicación rigurosa de la ley puede, en ciertos casos, constituir una verdadera iniquidad. Y en el libro bíblico del Eclesiastés 7:17 se lee: noli esse justus multum (no quieras ser justo en demasía).

La aplicación estricta de la ley no es justicia si no se consideran las circunstancias concretas. Así, aplicar cualquier principio, por mas valioso que sea, sin mas consideración es inhumano.

Roberto Blum


jueves, 1 de octubre de 2009

Decíamos ayer… (11)

Escribió José Ingenieros, en su libro El hombre mediocre:”Las leyes no crean un clima. El derecho efectivo es una resultante concreta de la moral”. Quiere decir que, según él, el derecho efectivo se deriva más de la moral que de la ley. ¿Por qué? Pienso que porque la moral nace de dentro y la ley viene de fuera: el derecho que nace de la moral tiene que ver con el convencimiento y por eso no es estridente; el que nace de la ley tiene que ver con la coacción, y por eso no es fácil vivirlo y expresarlo sin tirantez ni rechinamiento. Una paz fundada en la vivencia moral se muestra más auténtica y estable; una paz derivada simplemente del cumplimiento –más o menos forzoso o voluntario de la ley– es una paz más artificial, acaso artificiosa, incluso hasta ficticia. Por eso el concepto de clima, utilizado aquí metafóricamente, es acertado: cuando hablamos de un clima de paz, todos sabemos a qué nos referimos.Más adelante añade Ingenieros: “Toda excelencia encuentra su juez en sí misma”. Es decir: a la excelencia solo la excelencia puede juzgarla. Lo contrario sería contradictorio. Esto me hace pensar en la excelencia de los integrantes de las comisiones de postulación, en la excelencia de los diputados –que están utilizando ahora su turno–, en la excelencia de los magistrados para la Corte Suprema y las Salas de Apelaciones. No nos engañemos: se trata de una excelencia legal y jurídica, pero se trata, sobre todo, de una excelencia moral. La única que puede juzgar y exigir la excelencia del pueblo, al ponderar el comportamiento de los ciudadanos. ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar los diputados, en aras de la excelencia?

Amable Sánchez

miércoles, 12 de agosto de 2009

Decíamos ayer… (5)


¿Puede cansarse un diputado? Puede cansarse si ha trabajado como la ley manda. ¿Le puede dar sueño a un diputado? Puede darle sueño si se ha desvelado como y por lo que la ley manda? ¿Puede acostarse a dormir y a descansar un diputado? Puede hacerlo como la ley manda. Todos podemos hacerlo. ¿De cualquier manera, a cualquier hora y en cualquier lugar? Mejor vean la foto: se ha publicado en la página 15 de Prensa Libre, versión dominical, sección Vitrina Semanal, el 9 de agosto del 2009.
Esto me ha recordado el episodio de Camilo José Cela en el Senado español, hace unos años. Aparte de gran escritor y Académico de la Lengua, don Camilo era un hombre extremadamente agudo y sabía muy bien –así lo dijo cuando lo increparon– que no puede ser lo mismo estar dormido que estar durmiendo, puesto que tampoco lo es estar jodido que estar jodiendo. Parece tener esto una lógica apabullante. Podemos el verbo de alguna de sus muchas acepciones y ciñámonos a la de molestar o fastidiar. Ahora preguntémonos: ¿Por qué se acostó el diputado ahí? ¿No tendrá un su carrito donde hacerlo? ¿No tendrá una su oficinita? ¿No tendrá una su casita o algo parecido? Si hubiera que haber votado en ese lapso, ¿cómo pensaría hacerlo: en sueños o en la realidad? ¿Qué derivaciones tendrá el hecho de ver a un padre de la patria durmiendo a pierna suelta sobre la alfombra roja: solo sociales, políticas, electorales, o también éticas?
¿Qué pasará si un día les entra el sueño a todos los diputados al mismo tiempo? Vean la foto y sigan pensando.

Amable Sánchez

miércoles, 22 de julio de 2009

Se busca aprobar el divorcio "express" en Guatemala

Desapercibido y como en secreto está pasando la iniciativa de ley para reformar el código de Derecho Civil, propuesta por las diputadas De León y Baldetti. Entre los artículos que esta iniciativa pretende reformar está el 154, el cual se refiere a la separación y el divorcio. En su redacción actual, el citado artículo dice:

La separación de personas, así como el divorcio, podrán declararse:

1º. Por mutuo acuerdo de los cónyuges; y
2º. Por voluntad de uno de ellos mediante causa determinada.

La separación o divorcio por mutuo acuerdo de los cónyuges, no podrá pedirse sino después de un año, contado desde la fecha en que se celebró el matrimonio.
Si se aprueba la propuesta de las diputadas "patriotas", éste quedaría así:

La separación de personas, así como el divorcio, podrán declararse:

1º. Por mutuo acuerdo de los cónyuges;
2º. Por voluntad de uno de ellos mediante causa determinada; y
3º. Por voluntad de uno solo de ellos, aduciendo simplemente su deseo de libertad civil.

Según información que proporciona el sitio del Congreso, la iniciativa 3865 ya pasó el segundo debate. Solo queda, pues, un debate. Luego seguiría la discusión por artículos.

En lo personal, me parece que esta reforma es inconveniente, porque no toma en cuenta que el divorcio es algo muy serio, que involucra el bien de los hijos (cuando los hay). La decisión de separarse legalmente nunca debe tomarse a la ligera, por un motivo banal, sino que debe mediar un espacio de reflexión. Hay muchas investigaciones que ponen en evidencia los males que trae el divorcio a la sociedad. Deberíamos buscar los mecanismos para fortalecer la unidad familiar, y no la forma de lograr que el divorcio sea más fácil.

Moris Polanco